No hay testigo tan terrible ni acusador tan potente como la conciencia que mora en el seno de cada hombre.
El artista es el confidente de la naturaleza. Las flores conversan con él mediante la graciosa curvatura de sus tallos y los armoniosos colores de sus pétalos. Cada flor tiene una palabra amable para él.
El artista es el confidente de la naturaleza, las flores realizar diálogos con él a través de la elegante flexión de los tallos y la armonía de los matices de sus flores.