En la guerra, la fortuna es variable. Por eso, el guerrero prudente no debe menospreciar al enemigo.
Mi vida empieza como un dialecto del universo que se ofrece a mi poesía como verdadero espacio y reino poético. La luz fue siempre para mí como el alimento del hambriento, de manera que, sin menospreciar la inspiración, que prevalece por encima de todo, sí que ha habido momentos en los que he identificado vida y literatura.
... hay igual o mayor bravura en dominarse a sí mismo que en asustar o agraviar al prójimo...
Aléjate de aquellos que intentan menospreciar tus ambiciones. Gente pequeña siempre lo hace, pero los verdaderamente magníficos te hacen sentir que, tú también, puedes ser magnífico.
En la guerra, la fortuna es variable. Por eso, el guerrero prudente no debe menospreciar al enemigo.
... hay igual o mayor bravura en dominarse a sí mismo que en asustar o agraviar al prójimo...
Me gustaría disculparme, retractarme y fustigarme a mí mismo públicamente hasta obtener el perdón de las personas a las que de manera involuntaria hubiese o hubiera podido ofender a través de mi personaje Torrente, un ser despreciable, mezquino, mal cristiano, mala persona, guarro, zafio y grasiento, con el que, insisto, una vez más, no comparto ninguna de sus opiniones o visiones del mundo.
Pienso que uno no debe aprovecharse ni de la posición en la que se esté, ni de nada, para ofender o hacerle daño a alguien.