Lo cierto es que el cielo se está poniendo más negro que la axila de un grillo (Gran Premio de Europa de 2007).
No hay un arca de Noé que salve a algunos y deje perecer a los demás. O nos salvamos todos, o perecemos todos.
Cierra tus labios y podrás oír del que posee el Aliento, todo lo que no cabe ni en palabras ni en definiciones. Cierra tus labios y podrás oír del Sol lo que no viene ni en libros ni en discursos. Cierra tus labios y hablará el Espíritu por ti. Únete a los amigos en el arca de Noé.