El pintor debe reflejarse en su propio trabajo, debe responder no con palabras, sino con pinturas.
El amor a la propia patria debe reflejarse en el respeto a las otras.
El arte no es un espejo para reflejar la realidad, sino un martillo para darle forma.
Me percaté entonces de que la alegría es un estado del alma y no una cualidad de las cosas; que las cosas en sí mismas no son alegres ni tristes, sino que se limitan a reflejar el tono con que nosotros las envolvemos