Pero cuando haya suprimido todo aquel dolor y sufrimiento que en los pacientes son los síntomas, no de su enfermedad, sino de la ausencia de los ya mencionados elementos esenciales para que se realice el proceso reparador de la Naturaleza, entonces sabremos cuáles son los síntomas de la enfermedad.
Tú no creaste tu cuerpo, y tampoco eres capaz de controlar las funciones corporales. En tu cuerpo opera una inteligencia mayor que la mente humana. Es la misma inteligencia que lo sustenta todo en la naturaleza. Para acercarte al máximo a esa inteligencia, sé consciente de tu propio campo energético interno, siente la vida, la presencia que anima el organismo.
El hecho es que, si el suministro de energía fallase, la civilización moderna llegaría a su fin abruptamente al igual que la música de un órgano cuando se ve privado del viento....(Pero)... el todavía no reconocido problema energético espera en el futuro
Las ilusiones se habían esfumado, pero era consolador saberse ascendido sin necesidad de hundir a alguien.
Para todas las heridas del alma, por profundas que sean, el tiempo, ese gran consolador tiene su bálsamo
Si hay algo esperanzador para toda la humanidad, así como para cualquier individuo, es tener la certeza que un solo ser humano es capaz de cambiar su destino y el curso de la historia entera.
La cultura no puede ser ni gratis, porque los creadores tienen que vivir de ella, ni cara, para que todos podamos acceder a ella. Por eso, hay que lanzar un mensaje esperanzador a los jóvenes, que son quienes cometen más estas actividades delictivas, porque su poder adquisitivo es menor y sus necesidades culturales más amplias.
Es realmente gratificante ver a todos estos niños aquí esta mañana... Este grupo, y las generaciones que siguen, es lo más importante. No creo que haya alguna cosa mejor que podemos hacer como pueblo que dejar un legado, algo que otros puedan aprender.
No hay que vivir en el meollo de las cosas nimias. Concéntrate en tus prioridades, en esas actividades que tienen verdadero sentido. Tu vida será gratificante y excepcionalmente apacible.