Jamás perdona el necio si ve la nuez vacía que dio a cascar al diente de la sabiduría.
...: de sobra es conocida, en efecto, la falta de escrúpulos de todos los sectarios para componerse su propia apología a partir de su maestro.
Estos cuatro elementos son los gérmenes naturales de la religión: la creencia de que los espíritus existen, el desconocimiento de causas secundarias, la veneración a todo aquello que produce miedo y la predicción de lo que sucederá en el futuro a partir de situaciones accidentales.
La desgracia puede debilitar la confianza, pero no debe quebrantar la convicción.
Se puede oprimir, obligar, sobornar, quebrantar o destrozar, pero solo durante un tiempo