Nunca se han visto las pirámides de Egipto tan poco transitadas, ojala que pronto se acabe la revuelta
El cine es mi vida. Es lo que más me gusta. Ojalá pudiera dedicarme a esto el resto de mi vida.
¡Como que de todos modos te habías de hacer conocer de criatura tan rebelde, de chica tan hostil! ¿Por qué, Dios mío, tanto afán? ¿Qué interés tenías en hacerte conocer de quien ni los mismos seres que pusiste a su cuidado podían tolerar la apatía?
Escuchad el consejo del que mucho sabe; pero sobre todo escuchad el consejo de quien mucho os ama.
Mi intención en esto es demostrar que la máquina celestial puede compararse no a un organismo divino sino más bien a un engranaje de relojería... Puesto que casi todos los múltiples movimientos son ejecutados por medio de una única fuerza magnética muy simple, como el caso de un reloj en el cual todos los movimientos son producidos por un simple peso.
Lo inefable (aquello que me parece misterioso y que no me atrevo a expresar) proporciona quizá el trasfondo sobre el cual adquiere significado lo que yo pudiera expresar.
Sobre su traje de Senador Palpatine: Puedo llevar puesto el traje y jugar el personaje maravillosamente. ¿Los colores, las texturas?... la gente sigue preguntándome: Es caucho? Es cuero?' No sé exactamente de qué está hecho. Se siente como la piel de un reptil, lo cual dicho sea de paso es exactamente correcto.
La sociedad simplemente se ha convertido en la nueva divinidad ante la cual se protesta y se pide reparación si no satisface las expectativas que ha creado.
Coaticitos: hay una sola cosa a la cual deben tener gran miedo. Son los perros. Yo peleé una vez con ellos, y sé lo que les digo; por eso tengo un diente roto. Detrás de los perros vienen siempre los hombres con un gran ruido, que mata. Cuando oigan cerca este ruido, tírense de cabeza al suelo, por alto que sea el árbol.
Las leyes supresoras tienden a fortalecer lo que prohíben. Este es el punto preciso sobre el cual todos los legalistas de nuestra historia han basado su seguridad en el trabajo.
El primer autor del lenguaje fue el mismo Dios, el cual instruyo a Adán enseñándole a dar nombre a las criaturas conforme se las iba presentando.