Siempre la ética estará en crisis, porque si no está en crisis es que somos demasiado autocomplacientes y pensamos que ya se han realizado todos los ideales, lo cual sería lo más negativo que nos podría ocurrir.
Uno tiene el edificio imaginado antes de que esté realizado el plano. Y en la pintura es lo mismo: cuando uno tiene una idea, tiene el cuadro hecho.