El alma se tiñe del color de sus pensamientos. Piensa sólo en aquellas cosas que están en línea con tus principios y que puedan ver la luz del día. El contenido de tu carácter lo eliges tú. Día a día, lo que eliges, lo que piensas, y lo que haces, es en lo que te conviertes. Tu integridad es tu destino... es la luz que guía tu camino.
La integridad no tiene necesidad de reglas.
El temor es la madre de la moralidad
La dudosa moralidad de la sentencia de que vale más malo conocido se aplica con harta frecuencia aquí. Quizá por eso se hable tanto de relevo generacional, de aporte de sangre joven y tanto otro infatigable lugar común, que por descontado, alude a una realidad que no se da
Cuanto más pienso en la práctica educativa y reconozco la responsabilidad que ella nos exige, más me convenzo de nuestro deber de luchar para que ella sea realmente respetada. Si no somos tratados con dignidad y decencia por la administración privada o pública de la educación, es difícil que se concrete el respeto que como maestros debemos a los educandos.
No está prohibido que un hermano del presidente fuese ministro, pero la decencia lo impide
Cualquier otra cosa que se ha dicho sobre mí, personalmente, no tiene importancia. Cuando canto, soy honesto. Si usted desea conseguir una audiencia, sólo hay un camino: tiene que llegar a ellos con total honestidad y humildad.
El más ladrón... Sabe perfectamente que nadie muere de honestidad
No votaba, apenas pagaba algunos impuestos; no podía engreírme ni de los derechos del contribuyente, ni de los del elector, ni siquiera del humilde derecho a la honorabilidad que veinte años de obediencia confieren al empleado. Mi existencia comenzaba a asombrarme seriamente. ¿No sería todo una simple apariencia?
Reinaba entonces en el ejército español un pundonor llevado hasta la más excesiva delicadeza y mi padre exageraba aún este exceso, cosa de que no puedo culparlo, pues el honor es, ciertamente, el alma y la vida de un militar.
La caballerosidad en amores es un ayuno siempre expuesto a quebrantarse
La confianza en la bondad ajena es testimonio no pequeño de la propia bondad
Recordando que la sabiduría y el poder y la bondad del Creador en ninguna parte se muestra tan bien como en los cielos y los cuerpos celestes, podemos fácilmente reconocer el gran mérito de Aquél que ha traído estos cuerpos a nuestro conocimiento, y que, a pesar de su casi infinita distancia, los ha presentado fácilmente visibles
La ética es lo fundamental de la estética
Vale remarcar que cuando nos referimos a una sociedad de progreso pensamos en la utopía -nunca en la quimera- de una comunidad construida sobre la ética donde cada sector tenga la verdad y la justicia como valores centrales, y los medios de comunicación estén insertados en la misma filosofía
A Dios lo que es de Dios... y lo digo sin reatos: Pastrana tuvo el coraje y la entereza de no gobernar para las encuestas, como debe hacerlo todo buen estadista.
La vanidad nos persigue hasta en el lecho de la muerte. La soportamos con entereza porque deseamos superar su terrible grandeza y cautivar la admiración de los espectadores
Construyamos los puentes del diálogo en lugar de muros de separación y puestos de control, y construyamos unas relaciones de cooperación basadas en la equidad y la paridad entre dos estados vecinos, en lugar de entablar políticas de ocupación, asentamientos, guerra y la eliminación mutua
Si alguna mujer se sintió agraviada cuenta con mis disculpas más sentidas. Pero mi intención fue clara y lo que estoy impulsando es una gran equidad de género en el país.
La filosofía puede enseñarnos a sobrellevar con ecuanimidad los infortunios del prójimo.
Nada debe turbar la ecuanimidad del ánimo; hasta nuestra pasión, hasta nuestros arrebatos deben ser medidos y ponderados.
Y así como los pueblos sin dignidad son rebaños, los individuos sin ella son esclavos
No es solamente el ejercicio de un derecho, no es solamente el cumplimiento de un deber cívico; es algo más, es la imperiosa exigencia de nuestra dignidad ultrajada, de nuestra personalidad abatida; es algo más todavía, señores: es el grito de ultratumba, es; la voz alzada de nuestros beneméritos mayores que nos piden cuenta del sagrado testamento cuyo cumplimiento nos encomendaron!.
Cuando un hombre pide justicia es que quiere que le den la razón.
La violencia puede ser lícita cuando se emplea por un ideal que la justifique. La razón, la justicia y la Patria serán defendidas por la violencia cuando por la violencia —o por la insidia— se las ataque. Pero Falange Española nunca empleará la violencia como instrumento de opresión