Seguir ciegamente no es correcto, para seguir a alguien bien debes anteponer tu voluntad.
Debes estimar como cosa torpísima el anteponer la vida al honor, y por salvar la vida perder la razón de vivir
Yo no desearía un paraíso en el que no tuviera el derecho de preferir el infierno.
Siempre se debe preferir el bien general al particular. Nuestro beneficio particular no debe tomarse en cuenta cuando se trata del bien común