Sé previsor con todas las cosas.
El candidato republicano con esa posición extrema, opuesta a cualquier propuesta más sensata y razonable por parte de su oponente, sería presentado ante el electorado como el hombre fuerte, previsor y duro que Estados Unidos necesita frente a todo peligro imaginario o real. Esa es la buena nueva que obsequiaron a todos los habitantes del planeta desde Filadelfia.
Hay motivos para un optimismo cauteloso de que ahora podemos estar cerca del final de la búsqueda de las leyes últimas de la naturaleza
Tal vez yo también había sido demasiado cauteloso para actuar con naturalidad y no cometer errores que me comprometieran. El exceso de precauciones y dudas puede terminar siendo perjudicial.
Dar consejo al hombre avisado es superfluo; darlos al ignorante es poca cosa
No uses el mismo estilo con mujeres de diferentes edades: la cierva cargada de años ve desde lejos los lazos peligrosos. Si pareces muy avisado a las novicias y atrevido a las gazmoñas, unas y otras desconfiarán de ti, poniéndose a la defensiva
La imagen más importante de la democracia, aquella a la que recurren las instituciones, es la del ciudadano responsable y preocupado por el bien público.
Sólo se había preocupado por las cosas terrenales, por las pequeñas cosas pasajeras de la vida, olvidando las que llevan hacia la eternidad, las que unen los dos extremos del golfo y hacen de la muerte el paso de un mundo al otro, del amanecer al pleno día.
Arrepentimientos, he tenido unos pocos, pero igualmente muy pocos como para mencionarlos. Hice lo que debía hacer, y lo hice sin exenciones. Planeé cada programa de acción, cada paso cuidadoso a lo largo del camino. Y más, mucho más que esto, lo hice a mi manera
Otras veces esa imagen de pareja ejemplar es porque los agresores en público muchas veces tienen un comportamiento hasta excesivamente cuidadoso y cariñoso con su mujer. Lo que intentan es disimular, limar cualquier signo de sospecha
El que nunca comete errores es menos cuerdo de lo que se figura
Desperté de la enfermedad a los cuarenta y cinco años, sereno, cuerdo y en bastante buen estado de salud, a no ser por un hígado algo resentido y ese aspecto de llevar la carne de prestado que tienen todos los que sobreviven a la enfermedad...