Los fenómenos propios de la vida que tienen una meta y su propio carácter como fin, no tienen la vida como meta, sino la expresión misma de su esencia, la exposición de su significado. Y así también la traducción tiene por meta última el expresar la estrecha relación existente entre las lenguas.
La semana pasada, en Múnich, en la Literaturhaus, vi una exposición de fotografías de actores en muchas representaciones distintas: el conjunto de caras crea un espectáculo inédito. La ordenación de hechos diferentes produce un diseño nuevo, una historia nueva.
En la vida que vivimos, nuestras percepciones son, tal vez siempre, percepciones de partes, y nuestras conjeturas acerca de las totalidades son corroboraciones o refutaciones de continuo por la presentación posterior de otras partes. Tal vez ser por esto que las totalidades nunca pueden ser presentadas, ya que ello implicaría una comunicación directa.
Es mucho más gratificante encontrarse con la gente, hacer las historias y contárselas a otros. La presentación durará un tiempo y pasará. La reportería es más duradera.
Con quien me llevo mejor es con Robert Kubica (también presente en la conferencia de prensa), y me gustaría que fuera él el campeón, pero no tiene un coche lo suficientemente competitivo como para recuperar doce puntos. Yo hago mi trabajo y cuando acaba la carrera me alegra más que gane uno u otro equipo
Soy católico a pesar de la conferencia Episcopal. Porque la fe no la voy a perder pero me han quitado la afición.