La cortesía puede ser más pesada que la insolencia cuando el representante de una empresa no se permite siquiera un pequeño gesto de espontaneidad.
El brasileño no está preparado para ser 'el más grande del mundo' en cosa alguna. Ser 'el más grande del mundo' en cualquier cosa, aunque sea en escupido en distancia, implica una grave, pesada y sofocante responsabilidad.