El uso del poder es siempre susceptible de ser arbitrario, despótico y alienante.
... quien no conoce la risa es susceptible de conocer la pena, y ésta es aún más compleja.
Un delicado pensamiento es una flor en la mente.
Por un lado, nos encontramos con la administración de este hermoso y sutil planeta increíblemente delicado y frágil. Por otro lado, nos enfrentamos a los destinos de nuestros semejantes, a nuestros hermanos. ¿Cómo podemos decir que somos seguidores de Cristo, si esta doble responsabilidad no nos parece a nosotros la esencia y el corazón de nuestra religión?