No hay reglas ni regulaciones para la composición perfecta. Si hubiera sería posible poner toda la información en un ordenador y salir con una obra maestra. Sabemos que es imposible.
Por algún misterio de la naturaleza, los sentimientos, la imaginación, los sueños y los cuentos no tenían cabida en su cerebro; en cambio, dominaba lo lógico, lo fácilmente predecible de los unos y los ceros, los pequeños impulsos eléctricos del ordenador que se hacían visibles en la pantalla.
Creo que parte del problema acá es el Internet, eres anónimo. Es realmente fácil desquitarte con la gente, inclusive si esa no es necesariamente tu intención. Si te estas sintiendo mal con respecto a ti mismo y no tienes el control de tu vida, es extremadamente fácil vomitar verbalmente sobre alguien más, apagar tu computadora e ir a dormir sin tener que ser responsable de ello.
No hay ninguna razón para que un individuo tenga una computadora en su casa.
... ¿y el computador es capaz de hacer todas esas cosas, como el de guardar mis poemas por varios días, sin que se le modifique el contenido, y sacarme todas las copias que necesite?, así me preguntó el poeta, cuando le pasaba al equipo de la Escuela de Bellas Artes, Los poetas, amor mío..., pues se lo habían mal mecanografiado por la calle, para finales del año 1996
Pero la idea fundamental era la misma: crear un programa que obligase al computador a actuar emocionalmente, como una persona. (...) Cada uno de los programas podía reaccionar con tres estados diferentes: amor, miedo e indignación, y con tres iniciativas: acercamiento, retirada y ataque. Todo ello, naturalmente, era abstracto en extremo.