El tema del amor es inherente a la humanidad y ni el SIDA, ni la droga pueden llegar a alterar ese sentimiento. Por encima de lo que se ve, esta emoción tan reconfortable que se siente entre dos personas, se percibe, incluso en el aire.
El hombre, por lo menos, es música; un tema magnífico que convierte también en música su vastísimo acompañamiento, su matriz de tormentas y estrellas. El hombre mismo en su condición es eternamente una belleza en la forma eterna de las cosas.
Tanto el capitalismo como el nacionalismo son frutos de la obsesión por el poder, el éxito y la posición social.
Amazon se define mediante tres elementos que son más atributos culturales que actividades. El primero es la obsesión por el cliente, no la competencia. El segundo, la voluntad de inventar, o aceptar que no se nos entienda. El tercero es la visión a largo plazo. A partir de ahí, también queremos adquirir nuevos conocimientos
Todos los grandes hombres son maníacos. Están poseídos por una manía que los hace avanzar hacia una meta. Los grandes científicos, los filósofos, los líderes religiosos, todos son maníacos. ¿Qué otra cosa sino la ciega individualidad de un propósito podría dar sentido a su genio y mantenerlos en el camino de su empeño?
Libéranos de todos esos conceptos malditos, de esa manía de tener que explicarlo todo.