No sé si esto es ser o no un patriota de hojalata, pero es evidente que para España es mucho más peligroso un bobo solemne que un patriota de hojalata.
Siempre has dicho que no puedes vivir sin música: ¿Quién cantará para ti, quién tocará para ti? Los pájaros, en el jardín; el mar, en torno mío. ¡Escucha! Oye ese maravilloso mezzo-soprano: es la oropéndola. ¿No es más bella su voz que la de nuestra célebre compatriota Cristina Nilson o la de la misma Patti? Oye el solemne andante de las ondas: ¿No es más bello que el de la Novena Sinfonía?
Que tendría que pedir al público que elegir entre una cultura de odio o de una cultura de amor. Estoy seguro de que nuestro pobre tomará este último. Con los activos de Marcos, que podría recuperar el valor de compartir el amor de unos con otros.
Se supo que yo estaba descontento con los publicos numerosos. Sentia que el negocio se apoderaba de nosotros. Me sentia cada vez peor cuando el publico gritaba durante dos horas en vez de escuchar lo que tocabamos.
Y pensó que una cosa era meterse en un sitio como el Hospital estatal Western con ideas, suposiciones y sospechas, y otra muy distinta obrar conforma a ellas. Tenía el aspecto de alguien que examina un objeto raro con una mezcla de duda y confianza.
La narración, en general, establece en la experiencia caótica y confusa que tenemos de la vida la sensación de una linealidad, de una causalidad. Uno podría tomar esa metáfora para decir que la política estatal establece ese tipo de tradiciones de organizar un sistema de causalidades y que también podría encontrarse eso en el discurso periodístico.
Nuestra gestión gubernamental responderá a las prioridades del interés nacional sin subordinación alguna frente a los grupos de presión, que tradicionalmente han empleado su poder para obtener o preservar privilegios contrarios al bien común.
Toda interferencia gubernamental en la economía consiste en conceder un beneficio no ganado, extraído por la fuerza, a algunos hombres a expensas de otros.
Un beso legal nunca vale tanto como un beso robado.
Las guerras civiles no son nunca un simple enfrentamiento entre dos partes de la población, sino que consagran la desaparición de cualquier orden legal común, encarnado hoy en el Estado, y convierten en lícitas, por tanto, todas las manifestaciones de la fuerza bruta: saqueos, violaciones, torturas, venganzas personales, asesinatos gratuitos.
Siempre leo todas las cartas que las fans me envían. Muchas envían golosinas, pero no estoy autorizado a comer. Mi mamá teme que puedan tener algo venenoso en ellas.
Lo pintoresco tradicional, lo único autorizado por la crítica, tenía buenas razones para no encontrarse en mis cuadros: abandonado a mí mismo, lo pintoresco es inoperante y se niega cada vez que reaparece idéntico a sí mismo. Ya que lo producía su encanto, mientras no se hubiera convertido aún en tradicional, era lo inesperado, la novedad de una disposición y lo extraño.
En la política es a veces como en la gramática: un error en el que todos incurren finalmente es reconocido como regla.
Hillary R. Clinton ha obtenido ya la cifra récord de $8 millones de dólares adelantados de Simon & Schuster por el libro -- reconocido como lo máximo que alguien haya podido recibir por re-inventar la historia.
Durante la Primera Guerra Mundial mi coronel me presentó a un oficial superior con las palabras: En la vida civil el teniente Hahn es profesor y descubrió el mesotorio. El oficial contestó: Entiendo que el teniente Hahn es químico: ¿pero qué tiene que hacer con animales antediluvianos?
Quítate el complejo de teniente que el amor sin libertad dura lo que un estornudo.
Nietzsche dice que nosotros viviremos la misma vida nuevamente, ¡dios!, entonces yo tendré que ver de nuevo a mi agente de seguros.
El educador es un agente de la razón; es también un modelo que ayuda al niño o al joven a constituir su propia identidad, como lo hacen el padre y la madre; por último, es un mediador, que enseña a uno a comprender al otro.