Se puede hacer mucho con la diplomacia, pero desde luego se puede hacer mucho más si la diplomacia está respaldada por la imparcialidad y la fuerza.
La imparcialidad es un nombre pomposo para la indiferencia, que es un nombre elegante para la ignorancia.
Gandhi decía que el no violento no puede tratar con neutralidad a las partes de un conflicto violento: el agresor es el enemigo, el agredido es el amigo, aunque sea violento. Yo he intentado toda la vida luchar por la vía no violenta. Sin embargo declaro aquí y lo digo bien alto por si me escucha algún policía o fiscal: me declaro enemigo del estado español y amigo de ETA y de Batasuna.
Pocas personas son capaces de expresar con ecuanimidad opiniones que difieren de los prejuicios de su entorno social. La mayoría incluso son incapaces de formarse tales opiniones
Nada debe turbar la ecuanimidad del ánimo; hasta nuestra pasión, hasta nuestros arrebatos deben ser medidos y ponderados.
Más cuesta mantener el equilibrio de la libertad que soportar el peso de la tiranía
Don Porfirio ha sido el mejor presidente que ha tenido el país y es que precisamente él fue quien buscó, en materia económica, un equilibrio de fuerzas entre las que tenían injerencia en México como lo era Estados Unidos, Francia e Inglaterra.
Construyamos los puentes del diálogo en lugar de muros de separación y puestos de control, y construyamos unas relaciones de cooperación basadas en la equidad y la paridad entre dos estados vecinos, en lugar de entablar políticas de ocupación, asentamientos, guerra y la eliminación mutua
Nosotros vemos en la confianza un medio de inversion, en la inversion una herramienta de crecimiento y en el crecimiento una posibilidad de superar pobreza y construir equidad *
No soy primariamente una defensora del capitalismo, sino del egoísmo; y no soy primariamente una defensora del egoísmo, sino de la razón. Si uno reconoce la primacía de la razón y la aplica consistentemente, todo lo demás viene por descontado. Esto, la supremacía de la razón, era, es y será el principal interés de mi trabajo, y la esencia del objetivismo
Le puedo decir que soy una persona muy cautelosa, la cual no tiene nada que ver con ser pesimista. Se trata de tener un pensamiento positivo y, al mismo tiempo, una gran dosis de realismo
... como obrero que soy, tengo entendido que el realismo literario, y más aún si se trata de realismo socialista, ese realismo no consiste en dar una visión fotográfica de la vida de los trabajadores, sino en que el autor, el escritor, el novelista, el narrador, ponga de sí su ideología, es decir, que sepa volcar en el trabajador su esperanza...