Era austero a la manera en que la hoja de un cuchillo es austera: amenazante si no la manejas con el mayo cuidado.
Tenía un pequeño cuchillo de bolsillo con el cual corté su garganta. Oí los chorros y el goteo de la sangre en la estera al lado de la cama. Salió a borbotones en un arco, La cosa entera duró cerca de tres minutos. Entonces salí, cerré la puerta otra vez y regrese a mi casa en Düsseldorf
Sin una brisa, sin una ola, ¡permanece con la quilla alzada!
Sin una brisa, sin una ola, ¡permanece con la quilla alzada!