Ningún ángel visitante, ningún explorador de otro planeta, hubiera podido sospechar que en este orbe suave proliferaban las alimañas, unas bestias incipientemente angélicas que se torturaban a sí mismas y dominaban el mundo.
Me siento navegante, o mejor, explorador del inmenso universo del arte. El artista es un descubridor, busca las llaves para abrir la puerta de las emociones y de las sensaciones. El arte es un lugar donde racionalidad, fantasía, verdad y ficción se esposan creando una mezcla explosiva.
Hoy estamos anclados, soy gaviota, mi cara es marinero sin trabajo, y el corazón espera, espera un signo, la mujer que no está, mi amor sin ojos.
Otro creería que la nave, al cortar con la proa la ola altanera, se va a precipitar en tan terrible viaje a los abismos. Pero allá dentro, invisible entre los mástiles, hay un marinero que sabe dirigir la nave.