Amistad nunca mudable por el tiempo o la distancia, no sujeta a la inconstancia del capricho o del azar, sino afecto siempre lleno de tiernísimo cariño, tan puro como el de un niño, tan inmenso como el mar.
Existe en todos nosotros un fondo de humanidad mucho menos variable de lo que se cree.
La conciencia es la más variable de todas las reglas