La verdadera amistad es una planta de lento desarrollo y debe experimentar y resistir los embates de la adversidad antes de tener derecho a esa denominación.
Nuestro sistema es la medida del absurdo, ya que tratamos al delincuente a la vez como un chico, de modo de tener derecho a castigarlo, y como un adulto, para poder negarle consuelo.
Es feo ser digno de castigo, pero poco glorioso castigar
Sólo temo una cosa: no ser digno de mis sufrimientos.
Lo que otorga a las acciones humanas un sabor de justicia es esa nobleza o galantería de ánimo, que se da muy raras veces, que hace que un hombre desprecie las ventajas que podría obtener en su vida como resultado del fraude o del quebrantamiento de una promesa.
Cuanto más logres que invierta una mujer en ti en términos de emociones, energía, trabajo, dinero, tiempo, etc., más fácil te resultará avanzar con ella. Si deseas obtener algo grande, intenta primero conseguir algo pequeño. Piensa que cuanto más se implique ahora, más natural le resultará implicarse luego.
Aunque la nobleza vive de la parte del que da, el agradecerle está de parte del que recibe; y pues ya dar he sabido, ya tengo con nombre honroso el nombre de generoso; déjame el de agradecido, pues le puedo conseguir siendo agradecido cuanto liberal, pues honra tanto el dar como el recibir.
Dos tragedias hay en la vida: una es no conseguir lo que el corazón desea, la otra es conseguirlo.
Uno no debe trabajar para lucirse como actor, sino para que se luzcan la historia, la escena y el personaje. Lo importante es darle una vida real al personaje, lograr cierta humanidad, no mostrar una buena técnica de actuación.
El que no es lo suficientemente valiente para tomar riesgos, no va a lograr nada en la vida.