En una franja que recorría toda la parte superior de la fachada, manchando la piedra en tonos verdes y marrones, había una inscripción en letras de bronce.
Sin inscripción alguna.
La fuerza es confiada por naturaleza. No existe un signo más patente de debilidad que desconfiar instintivamente de todo y de todos.
Avergüénzate menos de confesar tu ignorancia, que de porfiar en una necia discursión que la haga patente