Calibra las iniciativas de tú rival, haz que falle y metete en sus golpes, inclinándote, esquivando o fintando con manos que controlen.
Insiste en ti mismo, nunca imites. En cada momento puedes presentar tu don con la fuerza acumulativa del cultivo de una vida entera; pero con el talento adoptado de otro sólo improvisas la mitad. haz lo que tienes asignado para ti así no puedes esperar o atreverte demasiado.
Aun eres joven -Le dijo Athos- y tus amargos momentos tienen tiempo para convertirse en dulces recuerdos,soñar que estas atrapado, y al estar atado tan solo estarás soñando.
Puedo arrastarme a tu puerta, puedo hacer que estés despierta las mil y una noches porque estoy atado a un sentimiento, solo estoy atado a un sentimiento y vivo atado a un sentimiento.
A Dios rogando y con el mazo dando
Solo tengo dieciséis años y no se muy bien de que va el mundo, pero una cosa si puedo afirmar con rotundidad: si yo soy pesimista, los adultos de este mundo que no son pesimistas son un hatajo de idiotas
Es solo ahora cuando estamos empezando a comprender cuan extraña y espléndida es... cuan imponente es, el objeto más hermoso que flota alrededor del Sol, con la envoltura de su propia burbuja azul de atmósfera, fabricando y respirando su propio oxígeno, fijando su propio nitrógeno desde el aire a su propio suelo, generando sus propias condiciones del tiempo
Yo vivo a pie de página, soy una breve nota o menos, una referencia inexplicable, consonantes las iniciales, ni una imagen que de una pista, sólo flota en hoja de papel a punto, ausencia de puntuación, y afuera la vorágine.
Uno de los fallos actuales es la ausencia de liderazgo joven. Evolutivamente, la manada siempre recurrió a los jóvenes cuando tenía dificultades: atravesar un río, subirse a una montaña
El instinto de la manada siempre lleva a valorar muy alto lo mediocre. Lo aprecia como algo valioso. Creen que son fuertes porque representan a la mayoría. En las capas medias no existen la sorpresa ni el temor. Se empujan unos contra otros para sentir la ilusión del calor. En la mediocridad nadie puede encontrarse a solas con algo, mucho menos consigo mismo. ¡Y cuan felices parecen!