Hay que recrear y renovar la nostalgia, volviéndola contemporánea, porque una vez que la arquitectura ha cumplido con las necesidades utilitarias y de funcionamiento, tienen todavía delante de sí otros logros que alcanzar: la belleza y el atractivo de sus soluciones, si quiere seguirse contando entre las bellas artes.
El arte debería ser atractivo inmediatamente. Circula la idea de que debe hacerse un esfuerzo para captar la belleza, y no estoy nada de acuerdo.
Hay pecados cuya fascinación está más en el recuerdo que en la comisión de ellos.
Como una piedra fosforescente, colocada en la oscuridad, emite una irradiación y expuesta a plena luz pierde toda su fascinación de joya preciosa, de igual manera la belleza pierde su existencia si se le suprimen los efectos de la sombra.
Me pregunto si te acuerdas de la historia que nos leyó mamá la primera noche que Sebastian se emborrachó...; quiero decir la noche mala. El padre Brown dijo algo así como le cogí (al ladrón) con un anzuelo y una caña invisibles, lo bastante largos como para dejarle caminar hasta el fin del mundo y hacerle regresar con un tirón del hilo.
Lo que necesita la Fórmula Uno es gente con carácter, con mucho carisma, que permita tener futuros campeones. Y Alonso representa a este tipo de pilotos, con carisma y carácter, que junto a otros tres o cuatros corredores que existen actualmente tendrán muchos éxitos
Yo creo que el carisma es un fenómeno de crecimiento, contagio, se produce, crece.
No creo que los lectores de revistas como ésta miren sólo las fotos. Al contrario, las fotografías de calidad alimentan la curiosidad por conocer un poco más a la persona. Y yo nunca me he hecho unas fotos tan arriesgadas como para que parezca que estoy vendiendo mi cuerpo. Creo que la verdadera seducción está en una mirada, en una sonrisa...
Me es posible mezclar mi aliento al suyo, embriagarme en la contemplación de sus facciones sin que me considere sospechosa de impureza y engaño. Teme que mi seducción le haga violar sus votos. ¡Qué injusto es! Si quisiera excitar su deseo, ¿Le ocultaría con tanto cuidado mis facciones? Esas facciones de las cuales a diario le oigo decir...Se interrumpió y se sumió en sus reflexiones.
Existe, en verdad, un magnetismo, o más bien una electricidad del amor, que se comunica por el solo contacto de las yemas de los dedos.
Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica: la voluntad