Existe algo mucho más escaso, fino y raro que el talento. Es el talento de reconocer a los talentosos.
No sabía nada de las artes marciales. El entrenador me dijo que yo tenía talento con el aprendizaje de las artes marciales, y me puso en una escuela. Tres años más tarde tuve mi primer campeonato en China.
Durante el día, cada vez que entablas una conversación con alguien, inmediatamente tu cerebro produce, de forma automática y natural, una cantidad tan sorprendente de imágenes y datos que ni te das cuentas. Ningún ordenador (computadora) es capaz de realizar este proceso. El ordenador más potente del mercado ya lo posees. ¡Está en tu cabeza!
Quisiera que mi vida sea un torrente fértil que recorra la tierra con alegría. Soy rico, estoy lleno de ideas, y sólo necesito trabajar. [...] Un burgués me dijo, hoy -con la intención de insultarme- que mi cerebro estaba siendo desperdiciado. Me hizo mucho bien. Todos deberíamos recibir un recordatorio como ese cada día.