No hay que justificar ni satanizar. Hay que tomar conciencia de implementar un cambio. Hay que tener autocrítica para mejorar.
Una organización empresarial cuyos empleados son felices es más productiva, tienen la moral más alta y cambia menos de personal. Por consiguiente, cualquier directivo que quiera que su organización prospere ha de saber qué es lo que hace feliz a la gente y poner en práctica ese conocimiento de la forma más eficaz posible.
La vida no es demasiado corta como para no poner en práctica las reglas de la cortesía
La inexperiencia es lo que permite a la juventud llevar a cabo lo que la vejez sabe que es de imposible realización.
No podemos y no nos abstendremos de emplear la fuerza para prevenir o responder a ataques terroristas en las situaciones que ameriten el uso de la fuerza. Muchos países, incluso los Estados Unidos, tienen el poder y la capacidad que se necesitan para llevar a cabo operaciones contra grupos terroristas