Los pájaros son el recuerdo cotidiano de la atadura que nos une a la tierra diariamente.
La filosofía de estar aquí ahora y dejar de lado toda atadura es una experiencia. Cuando lo haces, descubres que realmente estás perfectamente bien, de hecho te sientes maravillosamente. Déjate ser, deja que el mundo sea, y abandona la lucha por tratar de cambiar las cosas.
El camino de la verdad es ancho y fácil de hallar. El único inconveniente estriba en que los hombres no lo buscan.
Porque sin duda alguna se ordena a los inferiores hacer lo inconveniente para el más fuerte.
Si los Demócratas deseaban conversar acerca de la reducción de impuestos de la clase media, ¿no podrían ellos haber nominado a alguien que no hubiera servido de perrillo faldero de mujeres ricas durante los últimos 30 años?
Si bien los trabajadores suelen resistirse a una reducción de su salario nominal, no acostumbran abandonar el trabajo cuando suben los precios de las mercancías para asalariados.
La frugalidad compromete todas las demás virtudes.
No estoy a favor del matrimonio entre hermanos porque como usted sabe existiría en ese caso el impedimento de consanguinidad.
La ilegalidad del cannabis es horrible, un impedimento a la completa utilización de una droga que ayuda a producir la serenidad y revelación, sensibilidad y camaradería que necesitamos tan desesperadamente en este mundo cada vez más loco y peligroso
Si no hay la posibilidad de exponer una teoría, cállense o hagan la salvedad de que no la exponen íntegra, ni mucho menos, que omiten lo más esencial, pero ¿por qué entonces, presentando unos fragmentos, hablan a gritos de estrechez?
Tu deber es ser, y no, ser esto o aquello. Yo soy el que soy resume toda la verdad. El método se sintetiza en las palabras quédate quieto. ¿Qué significa la quietud? Significa la destrucción del ego. Porque cualquier forma o delimitación es la causa de problemas.
Cuando se es joven, se crea. Cuando se es inteligente, se produce. No se adapta, se innova: la medianía copia; la originalidad se atreve.
No se puede gobernar a base de impulsos de una voluntad caprichosa, sino con sujeción a las leyes. No se pueden improvisar fortunas, ni entregarse al ocio y a la disipación, sino consagrarse asiduamente al trabajo, disponiéndose a vivir, en la honrada medianía que proporciona la retribución que la ley les señala