Ojalá pudiésemos meter el espíritu de Navidad en jarro y abrir un jarro cada mes del año
Me falta el jarro de flores olorosas de tu corazón.
La jarra quebrada por el hielo de la noche. ¡Me levanto a saltos!
Porque sin ti no hubiera descubierto como una jarra de agua en el desierto la mina antigua de mi poesía.
El espíritu infantil no es un vaso que tengamos que llenar, sino un hogar que debemos calentar.
Una mujer y un vaso de vino curan todo mal, y el que no bebe y no besa está peor que muerto.