El campo fenomenal que llamamos Mundo, Ser, Realidad, Experiencia, es uno solo y por tanto indenominable: el de lo sentido le llamaremos todavía, ni externo ni interno, ni psíquico ni material. Nada que no ocurra para mí, en mi sensibilidad, no ocurre de ningún modo ni en campos psíquicos (otras almas supuestas), ni en el campo supuesto material.
El sentido del conocimiento, y, por tanto, también la medida de su autonomía, no se puede explicar de ningún modo si no es mediante el recurso a su relación con el interés
Una fe que nosotros mismos podemos determinar, no es en absoluto una fe.
Cariño dijo ella, al fin, ¿Estás seguro de que no te importa ser un ratón el resto de tu vida? No me importa en absoluto dije. Da igual quién seas o qué aspecto tengas mientras que alguien te quiera.