La arquitectura se esta convirtiendo de nuevo en parte integral de nuestra existencia en algo dinámico y no estático. Vive, cambia, expresa lo intangible a través de lo tangible. Da vida a materiales inertes al relacionarlos con el ser humano. Concebida así, su creación es un acto de amor
La sensibilidad, como la voluntad, son creación de mi razón
Las palabras favoritas de esta cultura son productividad, innovación y competitividad. Somos muy poderosos en técnica y muy ignorantes y faltos de sabiduría. El exceso de ciencia no está compensado por la manera de usarla.
No hemos sido los primeros, pero seremos los mejores, porque la innovación es lo que distingue a un líder de los demás
El mayor descubrimiento de cualquier generación es que los seres humanos pueden alterar sus vidas modificando sus actitudes mentales
El descubrimiento atañe a lo que ya existe actual o virtualmente: era, pues, seguro que tarde o temprano tenía que llegar. La invención le da el ser a lo que no era y hubiera podido no llegar jamás.
¿Para qué convertir a los niños en malos fonógrafos, para qué profanar su tierna inteligencia? Basta excitar su curiosidad libre, mantener la elasticidad de su ingenio nativo, tan fácilmente asfixiado bajo las idiotas lecciones de texto; basta conservar el juego de su salud mental.
Nunca en mi vida había utilizado una herramienta, más con el tiempo, con trabajo, empeño e ingenio descubrí que no había nada que no pudiera construir, en especial, si tenía herramientas.
¿Cual raza? ¿Acaso existe la raza alemana? ¿existió alguna vez? ¿existirá acaso? ¿Realidad, mito o mentira de los teóricos? Bueno, vamos a responder, la raza alemana no existe. Varios movimientos. Curiosidad. Estupor. Repetimos. No existe. Nosotros no lo hemos dicho. Los científicos lo dicen. Hitler lo dice.
Con la verdá no ofendo ni temo. Con la mentira zafo y sobrevivo, Mendieta.