Todo progreso está basado en el deseo universal e innato por parte de cada organismo de vivir por encima de sus posibilidades.
La experiencia es el resultado, el signo y la recompensa de esta interacción del organismo y el ambiente, que cuando se realiza plenamente es una transformación de la interacción en participación y comunicación.
Toda institución reposa sobre una montaña de secretos.
Cualquier institución que no suponga la bondad de la gente, y al magistrado corruptible, es mala
Es imposible imaginar el universo manejado por un sabio, justo y omnipotente Dios, pero es muy fácil imaginarlo administrado por un consejo de dioses. Si ese consejo en verdad existe, opera precisamente como el consejo de una corporación que está perdiendo dinero
No se concibe nuestra victoria personal sin obtener por medio de ella al propio tiempo una victoria colectiva; nuestra ansia de dicha no puede satisfacerse sino con la dicha de todos, porque la sociedad anarquista, muy lejos de ser una corporación de privilegiados, es una comunidad de iguales, y será para todos una dicha inmensa, de la cual no podemos actualmente formarnos una idea.
En el diccionario de la Real academia de la Lengua, en cambio, las palabras son admitidas cuando ya están a punto de morir, gastadas por el uso, y sus definiciones rígidas parecen colgadas de un clavo
Las palabras guay y fistro tuvieron que superar menos obstáculos –que la palabra miembra–, para ser admitidas por el diccionario de la Real academia Española
Porque hay que tener en cuenta que además de aprender, los niños en la escuela pues socializan, se comunican con otros niños, tienen experiencias normativas distintas... que son muy difíciles si el número es muy escaso
Todas las ideas que están transformando la enseñanza en el mundo han brotado en el fecundo campo de experimentación y de creación de la escuela primaria. Las escuela normales constituyen en todas partes el hogar natural de la nueva ideología pedagógica.
Cuando se coloca el centro de gravedad de la vida no en la vida, sino en el más allá —en la nada— se le ha quitado a la vida como tal el centro de gravedad.
Medirá unos 16 centímetros, y es como un colgajo que desciende hasta más abajo del mentón. Es de grosor parejo desde el comienzo al fin; en una palabra, una cosa larga, con aspecto de embutido, le cae desde el centro de la cara.
Mi educación fue muy buena hasta que el colegio me la interrumpió.
Empecé a los 14 años. Había unos pibes en el colegio que tocaban y eso me llamó la atención. Un día me compraron una criolla, un compañero me pasó las notas y así empecé. Mi primer eléctrica me la compré a los 15. Era una Faim 335 con distorsionador incorporado. Después tuve una Epiphone Genesis, una Squire, la Fender Strato Aniversario y ahora la Firebird Gibson y la S.G.
Yo me hice socialista en el seminario porque el género de disciplina que allí reinaba me ponía fuera de mí