Sí a la vida. Sí al amor. Sí a la generosidad. Pero el hombre es también un no. No a la indignidad del hombre. A la explotación del hombre. Al asesinato de lo que hay más humano en el hombre: la libertad
...organización burguesa o, lo que es lo mismo, la organización capitalista de la pequeña industria de oficio: a medida que los establecimientos se van haciendo mayores, se eleva la productividad del trabajo (el grupo medio es una excepción), se intensifica la explotación del trabajo asalariado y aumenta la concentración de la producción.