El Dios del Antiguo Testamento es, sin duda el personaje más desagradable en toda ficción: celoso y orgulloso de ello, un mezquino, injusto, un controlador implacable, un vengativo limpiador étnico sediento de sangre, un misógino, homófobo, racista, infanticida, genocida, filicida, pestilente, megalómano, sadomasoquista, matón caprichosamente malévolo.
El espíritu es sin duda el agente controlador de nuestra existencia
Hemos dicho abiertamente que Steven Pagones, el fiscal de distrito auxiliar, lo hizo. Sus abogados dicen que él puede o no puede demandarnos. Si estamos mintiendo, que nos demanden, para que podamos ir al tribunal con él y demostrar que lo hizo.
Los tecnócratas económicos podrán estructurar una reforma fiscal aquí, una nueva ley de seguridad social por allá o un régimen modificado de cambio de divisas en alguna otra parte, pero en realidad nunca podrán permitirse el lujo de una tabla rasa sobre la que construir, en su máximo esplendor; el marco completo de sus políticas económicas favoritas.
¡Hoka Hey!_ (Con esta frase era con la que el jefe de guerra Sioux, Tasunka Witko (Caballo Loco o Crazy Horse) lanzaba a la batalla a sus bravos contra los wasichus (hombres blancos). La traducción indica el carácter eminentemente romántico de estos hombres guerreros: Hoy es un buen día para morir.)
Un jefe en el Cielo es la mejor excusa para un jefe en la tierra, es por eso que si un Dios existiera, tendría que ser abolido
Tu supervisor o tu capataz te da a ti más órdenes durante una semana que toda la policía durante una década.
El mejor destino que hay es el de supervisor de nubes, acostado en una hamaca mirando y al cielo.