Vino todo el mundo, la radio y la TV, vino el comisario, los ángeles también. Todos quieren algo, sangre o no sé qué y todo el universo sigue intacto como ayer... Dame tu amor, sólo tu amor.
Dichosísimo aquel que corriendo por entre los escollos de la guerra, de la política y de las desgracias públicas, preserva su honor intacto
Sólo el hombre íntegro es capaz de confesar sus faltas y de reconocer sus errores.
Dejemos atrás las formas ambiguas que dicen: 'derecho al trabajo' o 'a cada uno el producto íntegro de su labor'. Nosotros proclamamos el derecho al bienestar, el bienestar para todos
¿Y de noche se da de alta a los locos? ¿Por qué no? El individuo está curado, tan sano como usted y como yo. Por lo demás, si reincide, lo que es de regla en estos vampiros, a estas horas debe de estar ya en funciones. Pero estos no son asuntos míos. Buenas noches, señores.
Creo que los animales ven en el hombre un ser igual a ellos que ha perdido de forma extraordinariamente peligrosa el sano intelecto animal, es decir, que ven en él al animal irracional, al animal que ríe, al animal que llora, al animal inferior.
Dichosos aquellos antepasados nuestros que perdieron su vida por mantener incólume la independencia de Vizcaya (Bizkaia).
Dejemos atrás las formas ambiguas que dicen: 'derecho al trabajo' o 'a cada uno el producto íntegro de su labor'. Nosotros proclamamos el derecho al bienestar, el bienestar para todos
Recordemos entre los socialistas utópicos a Spencer (1730-1814), fundador del socialismo agrario, y a William Thompson, que consideró al trabajo fuente única del valor y por tanto, si el obrero crea el valor con su propio trabajo, a él debe corresponderle el producto íntegro de éste.
Me paso el día entero diciendo que estoy encantado de haberlas conocido a personas que me importan un comino. Pero supongo que si uno quiere seguir viviendo, tiene que decir tonterías de ésas.
No se puede crear nada fuera de nosotros sin antes haberlo creado en nosotros. Lo que los hombres fuera de una minoría que bendigo, no parecen comprender es que no nos interesa en absoluto ocupar su puesto sino ocupar por entero el nuestro, cosa que hasta ahora no ha ocurrido.