El se desmayó delante de mi. No fueron las pastillas, fueron los hombres de gris.
Con desmayo se alaban las maldiciones.
El desvanecimiento de los ideales es triste prueba de la derrota del esfuerzo humano.
La irreflexión es la fuerza mas invencible de la tierra.
Yo jugueteo en el abigarramiento del día, un manojo de ropas mojadas, descosidas, tembloroso, veo mi carne y mi lecho bañados de luz, mi niño explotando en dinamita, mi esposa...Tu ligereza lo altera todo, y desgarra la negra tela del saco de la araña, mientras tu corazón salta y aletea como una liebre.
Lo peor no es cometer un error, sino tratar de justificarlo, en vez de aprovecharlo como aviso providencial de nuestra ligereza o ignorancia.
La imprudencia suele preceder a la calamidad.
Nunca debe cometerse la imprudencia de demandar al presente lo que el porvenir nos aportará con menos esfuerzo
Los miserables que acceden a los cargos, cuanto más indignos son al llegar a ellos tanto más ociosos se hacen y más se llenan de insensatez y de engreimiento.
El insensato que reconoce su insensatez es un sabio. Pero un insensato que se cree sabio es, en verdad, un insensato.
El arte pertenece a un sistema que siempre resulta inocente mientras que la acción política tiene como principio fundamental la responsabilidad (...) El problema es que la situación política moderna ha empezado actuar con la irresponsabilidad propia del arte.
Te amo con la irresponsabilidad que requiere el que ama de manera importante. Con incertidumbres, precipicios y variantes. Frases sueltas.
La fuente fundamental de todos sus errores, sofismas y razonamientos falsos, es un total desconocimiento de los derechos naturales de la humanidad.
No entiendo a los músicos que critican a la SGAE, quizá sea por puro esnobismo o por desconocimiento de lo que realmente hace
El horror de aquel espectáculo, la ignorancia de los circunstantes sobre cómo había acaecido la desgracia y, ante todo, el tremendo fenómeno que tenía ante él, dejaron al príncipe sin habla.
Denme la tormenta y la tempestad del pensamiento y la acción, más que la calma chicha de la ignorancia y la fe.