Lo que me interesa del fascismo es justamente que es un hoyo negro de la voluntad. Es un sistema que no necesariamente es único, pero absuelve la brutalidad, absuelve la falta de moral y absuelve la decisión propia. En ese mundo puedes permitir una acción brutal en base a un consejo colectivo, eso es lo que me asusta.
La unión entre un hombre y su profesión es similar a la que le une a su país, es justamente tan compleja, a menudo ambivalente, y en general se entiende completamente sólo cuando se rompe: por el exilio o la emigración en el caso de tu país, por la jubilación en el caso de tu oficio o profesión