Ser puritano, mojigato o predicador es malo. Ser las tres cosas a la vez me recuerda los peores excesos de la Revolución Francesa.
Un cínico es un hombre que sabe el precio de todas las cosas e ignora el valor de una sola.
Tiendo a ser bastante cínico en el sentido de que creo que el dinero es lo que hace al mundo girar, al menos, en Estados Unidos
Al embustero no se le da crédito ni siquiera cuando dice la verdad.
El castigo del embustero es no ser creído aún cuando diga la verdad.
Peor que la acción mala es el ser-malo. Es peor que un mentiroso diga la verdad que mienta un amante de la verdad.
La gran diferencia entre un gato y un mentiroso es que el gato apenas tiene nueve vidas