Los filipinos no regodearse en lo que es triste y feo. Que reciclen el mal en las cosas de la belleza.
Porque deleitarse es algo anímico, y para cada uno es placentero aquello de lo que se dice aficionado.
Nunca me he sentido más viva que cuando he visto a mis hijos deleitarse con algo; nunca más viva que cuando he visto a un gran artista hacer su arte; y nunca tan rica como cuando he conseguido un gran cheque para combatir el SIDA.
Es falso que la pretensión a una recompensa no convenga a la verdadera virtud y que ofenda su pureza; pues, por el contrario, sirve para mantenerla, dado que el hombre es demasiado débil para desear la virtud con el fin de complacerse a sí mismo.
Un organismo debe tener un tamaño comparativamente grande para poder beneficiarse de leyes relativamente exactas.
No he conocido a nadie que fuera capaz de alegrarse como ella de las cosas sencillas de la vida: personas y animales, estrellas y libros, todo le interesaba, y su interés no se basaba en la altivez, en la pretensión de convertirse en experta, sino que se aproximaba a todo lo que la vida le daba con la alegría incondicional de una criatura que ha nacido al mundo para disfrutarlo todo.
El hombre más feliz del mundo es aquel que sepa reconocer los méritos de los demás y pueda alegrarse del bien ajeno como si fuera propio.
¿No es triste irse a la tumba sin llegar a preguntarse por qué has nacido? ¿Quién, ante semejante pensamiento, no habría saltado de la cama, ansioso por comenzar de nuevo a descubrir el mundo y regocijarse por ser parte de él?
Hay que regocijarse de que las espinas estén recubiertas de rosas.
Es falso que la pretensión a una recompensa no convenga a la verdadera virtud y que ofenda su pureza; pues, por el contrario, sirve para mantenerla, dado que el hombre es demasiado débil para desear la virtud con el fin de complacerse a sí mismo.
Recordar un buen momento es sentirse feliz de nuevo
Si el hombre supiera divertirse no sentiría la necesidad de trabajar
Se debe trabajar, si no por inclinación, por lo menos de desesperación, ya que, bien probado, el trabajo es menos aburrido que divertirse
En un rincón una pareja se entretenía en las preliminares de un juego sexual. Shevek miró para otro lado, con repugnancia. ¿Hasta en el sexo eran egoístas? Acariciarse y copular en presencia de gente sin pareja era tan grosero como comer en presencia de un hambriento.
Contar historias y copular son dos de las principales diversiones del sur. Son baratas y fáciles de procurar
Aprender música leyendo teoría musical es como hacer el amor por correo.
Las palabras hacer el amor poseen una seducción propia muy verbal, abstrayéndolas de su sentido. El término hacer, material y positivo unido a esa abstracción poética de la palabra amor, me fascinaba.
Han notado que la mayoría de las mujeres que están en contra del aborto son mujeres que usted no se querría tirar en primer lugar, hay cierto balance en la naturaleza
Yo quería tirar las ideas sobre el escritorio de ideas, atacarlas por los cuatro costados, ver hasta dónde resistían, hasta dónde eran viables y después hasta dónde eran redituables. Pero ella las ponía en práctica enseguida. Así era ella.
He dejado de ser promiscuo. He dejado de tener sexo y he comenzado a cultivar tulipanes.
Y pensar que lo que menos hice en mi vida fue tener sexo
El ser capaz de vivir en paz y tranquilidad durante algún tiempo es testimonio de madurez.
Veo que algunos de mis amigos que han terminado el instituto no saben qué hacer con su vida, si trabajar o estudiar. Yo creo que una cosa que ayuda a vivir con más coraje es tener un objetivo. De cualquier tipo, tanto deportivo como laboral. Pero tío, si tienes en la cabeza un objetivo, cualquier cosa que tienes que alcanzar, creo que eso te ayuda a ir hacia adelante sin miedo.
La felicidad estriba en nuestro placer y no en las cosas; somos felices por poseer lo que amamos, y no por poseer lo que los demás juzgan deseable
Diríjase a toda mujer como si estuviera enamorado de ella y a todo hombre como si le estuviera molestando a usted. Y pronto tendrá fama de poseer el más exquisito trato social.
Innumerables parejas experimentan al mismo tiempo la necesidad de estrangularse y la de degustar juntos un buen cocido. En este caso, el odio y la gula llegan a una síntesis y todo queda reducido a devorar ese plato con el tedio consabido, cuya manifestación es ese silencio de familia que puede durar toda la vida hasta transformarse en una buena amistad.
Adoro usar joyas, pero no porque sean mías. No puedes poseer resplandor, sólo puedes admirarlo.
Tiene unas manos tan largas y blancas y finas que me dan la impresión de haberse modelado la una a la otra con jabón, y a veces se desprenden y revolotean frente a él como dos blancos pájaros hasta que se da cuenta y las aprisiona entre sus rodillas; le molesta poseer unas manos bonitas.