Dale vueltas al comunismo, en todos los sentidos, y llegarás al punto en que, de grado o por fuerza, el individuo deberá sacrificarse a la colectividad o a la democracia comunista
Un principio que debería ser la base fundamental de las auténticas democracia: el que no trabaja no come, que es opuesto a la simulación de la democracia en donde el que menos trabaja es el que más come.