Solamente cuando el pasado deja de perturbar y las anticipaciones del futuro no trastornan, el ser está enteramente unido con su ambiente y, en consecuencia, plenamente vivo.
Explícame qué cosa es el pecado, / la muerte y el infierno, azufre y llama, / cuando bajo los ojos de la gente / en mi angustia, no me he unido / a ti como el retoño se une al tronco.