Todas las personas de éxito son grandes soñadoras. Imaginan cómo podría ser su futuro ideal en cada aspecto de sus vidas y trabajan cada día hacia esa visión, esa meta o ese propósito
Otro aspecto del amor en los seres de conocimiento profundo, es el de su proyección en el tiempo. La animalidad se sacia demasiado pronto; al espíritu toca vencer esa propensión de nuestra bestia, porque es rebajarse ante sí propio descender de la categoría casi divina en que el amor nos coloca.
Esa teoría [la teoría de sistemas de Luhmann] puede servir como legitimación de la limitación sistemática de una comunicación capaz de influir decisivamente en la dimensión práctica de la sociedad
Palabra, vuelo de piedra, puño y flor; de vastedad, de pequeñez, de todo lo humanamente humano; de todo lo divino que no alcanza a llenar su dimensión en nuestros labios sedientos de palabras.
Una fase brutal te corta el paso y aún rezas y no sabes si el que empuja te arrolla sierpe o ángel se despliega.
Las ligas y los tratados están bien entre los políticos. Pero no pueden producir la paz, a menos que la gente misma sea quien la desee. Nosotros tratamos de imbuir en la próxima generación el espóritu de amistad, camaradería y amistad, que es la verdadera fase para la paz del mundo.
Cuando hablo de republicanismo me refiero a una idea profunda de libertad, de que un individuo no esté sometido a la voluntad de otros, de democracia participativa. Me parece una veta importante para la izquierda, aunque también el republicanismo ha tenido una vertiente elitista
Antes de tragarla el agua de la vertiente hizo crujir mis dientes.
Los Redondos eran la banda de rock cuando la gente de la Capital tuvo una época de coqueteo tecno y dark y no sé qué cosa, y en los barrios eso no pegó porque las circunstancias eran totalmente distintas: Lo tecno y lo dark eran para gente que está levemente aposentada, libre de tensiones, mientras que el rocanrol está en la esquina, en Lugano, en Laferrere, allí el rocanrol no para nunca.
Yo era un niño muy curioso y, cuando tenía diez años, cayó en mis manos un libro sobre ovnis. Casualidad o no, en aquella época en mi Vitoria natal se produjeron algunos incidentes de este tipo, no muy lejos de mi barrio. Pues allá me fui, con una grabadora que compré gastando todos mis ahorros. Y hasta ahora.