El objeto de la respiración es evidentemente introducir en la sangre el oxígeno necesario para la vivificación de los órganos, librar a aquel líquido del ácido carbónico que se produce en los vasos capilares.
Vivir a expensas de la fuente de vida es evidentemente suicida.
Los insultos a Mourinho, nazi, Hitler, afectan a su dignidad, y concretamente a su familia
El poder, el dinero y más concretamente los mercados y la administración, se apoderaron de funciones integrativas que antes eran desempeñadas por valores y normas consensuales, o incluso, por procesos de construcción de un entendimiento
La identidad es un sueño de una absurdidad patética. Se sueña con ser uno mismo cuando no se tiene nada mejor que hacer. Se sueña con ello cuando se ha perdido la singularidad (y la cultura es precisamente la forma extrema de singularidad de una sociedad)
A veces son precisamente los ideales por los cuales mueren las personas los que les imposibilitan vivir y trabajar juntos.
Llevar una vida amargada lo puede cualquiera, pero amargarse la vida a propósito es un arte que se aprende.
Reine en vuestro vestido el aseo, mas no el lujo. Este no es a propósito sino de una vana ostentación; el otro, de la decencia
Un hombre de origen modesto que logra cierto renombre y alcanza una posición social elevada, está dotado manifiestamente de cualidades sobresalientes.
El hombre que pretende verlo todo con claridad antes de decidir nunca decide
El equilibrio es como una roca. Veo con claridad y actúo con rapidez.
En los pequeños detalles y cuando se está desprevenido es cuando el hombre pone de manifiesto su carácter
Quedó claramente de manifiesto cómo es el ser humano: es inteligente, sabio, sensato en todo cuanto se relaciona con los demás, pero no en lo que atañe a su propia persona. ¡Qué firmeza y prudencia hay en los consejos que da en los momentos difíciles!
No puedo persuadirme de que un Dios benevolente y omnipotente hubiera creado intencionadamente los icneumónidos con la intención expresa de que se alimentasen de los cuerpos vivos de orugas, o de que un gato jugase con ratones...
La carta, dentro del tono intencionadamente poético y confuso, era casi una declaración de amor.
Nunca salía por la mañana con la intención de emborracharme. Sólo sucedía
No puedo persuadirme de que un Dios benevolente y omnipotente hubiera creado intencionadamente los icneumónidos con la intención expresa de que se alimentasen de los cuerpos vivos de orugas, o de que un gato jugase con ratones...
Un buen libro es preciosa sangre de vida de un espíritu magistral, embalsamado y atesorado con el propósito de dar vida más allá de la vida.
No hay que mirar hacia atrás a menos que sea para obtener lecciones útiles de los errores del pasado, y con el propósito de aprovecharse de la experiencia que tan cara ha costado