Hay que despertar en el prójimo un franco deseo. Quien puede hacer que esto lo tenga el mundo entero consigo. Quien no puede hacerlo, marcha solo por el camino.
No sabes la emoción indescriptible con que te escribo... Emoción de pisar suelo europeo, de estar en la patria de Velásquez, Calderón, Cervantes, Tirso, franco y tantos otros (Carta a su madre al llegar a Barcelona).
Hay pocos animales más temibles que un hombre comunicativo que no tiene nada que comunicar.
... es muy posible que internet sea la principal esperanza para el restablecimiento de un entorno comunicativo abierto donde pueda prosperar la conversación de la democracia.
Contar con un hombre extrovertido e infinitamente talentoso como Valentino en una categoría que se tornó tan monótona como la Fórmula Uno Internacional, revitalizaría el espectáculo
En el desarrollo de un acto expresivo la emoción opera como un imán que atrae el material apropiado, porque tiene una afinidad emocionalmente experimentada por el estado de ánimo que está en marcha.
La geometría me sirve como gramática de lenguaje expresivo en la imagen. El esqueleto estructural, la composición y el corte geométrico sirven para dar una llave de lectura a la imagen; si no se hace como los dadaístas, que ponían las palabras en un saco y después las sacaban fuera una por una para componer una poesía.
Ten una voz, mujer, que sea cordial como mi verso y clara como una estrella.
El literato de puerta cerrada no sabe nada de la vida. La política, el amor, el problema económico, el desastre cordial de la esperanza, la refriega directa del hombre con los hombres, el drama menudo e inmediato de las fuerzas y las direcciones contrarias de la realidad, nada de esto sacude personalmente al escritor de puertas cerradas.
Otras veces esa imagen de pareja ejemplar es porque los agresores en público muchas veces tienen un comportamiento hasta excesivamente cuidadoso y cariñoso con su mujer. Lo que intentan es disimular, limar cualquier signo de sospecha
Hay algo reprobable en mostrarse demasiado cariñoso cuando uno se va, como para que lo echen de menos