Nada más santo en esta vida nuestra que la primera revelación del amor, el palpitar primero de sus alas de seda.
Son mis ilusiones infantiles las que todavía me hacen decir si percibo una fisura en la coraza de un hombre: no todo está perdido, hace falta poco para hacer palpitar a ese corazón detenido.
La batalla será larga y Libia va a arder
Con frecuencia es típico de esta lluvia caer de forma tan copiosa que resulta opresiva. En algunos momentos llegué a temer ahogarme, por estar el aire tan impregnado de agua. En otros, cuando el viento soplaba la lluvia, ésta era como una tormenta de arena que hace arder la piel y los ojos y a la vez enceguece.
Sólo los líderes capaces de inspirar confianza en base a su carácter pueden mantener a todos centrados en las tareas importantes.
Un líder encausa los deseos, motivaciones y energía de un equipo catalizando su sentir y dando claridad del objetivo y su destino. En todo caso, su tarea principal no es simplemente que sus seguidores crean en él, sino inspirar a su gente para que crean en ellos mismos y sus capacidades como individuos y equipo.