Para consultar la Wikipedia hay que ser un ceporro o un agarrado
Francamente, estaba horrorizado con la vida, con lo que un hombre tenía que hacer simplemente para comer, dormir y mantenerse vestido. Entonces me quedaba en la cama y bebía. Cuando bebía el mundo aún estaba allí afuera, pero por el momento no te tenía agarrado del cuello.
Si das pescado a un hombre hambriento lo nutrirás durante un día. Si le enseñas a pescar, le nutrirás toda su vida.
Estómago hambriento no tiene oídos.
El vino tiene ahogado a más hombres que el mar.
Lo maravilloso es que el ejercicio moderno de la enseñanza no haya ahogado por completo la sagrada curiosidad por investigar, pues esta delicada plantita, además de estímulo, necesita, esencialmente, de la libertad, sin la cual perece de modo inevitable.