... la vida se trata de cerrar los ojos y abrir las manos. Todo lo demás está hecho de rencor y rencillas. No vale la pena detenerse en eso.
En una tiranía, la mayoría de los amigos desaparecen. Unos pasan a ser colaboracionistas y os odian. Otros temen detenerse para hablaros. Otros son asesinados... Queda la cuarta parte, gracias a la cual podéis seguir viviendo
Toda la maquinaria de nuestra inteligencia, nuestras ideas y leyes generales, los objetos fijos y externos, los principios, las personas y los dioses son otras tantas expresiones simbólicas, algebraicas. Representan la experiencia, experiencia que no podemos retener ni seguir de cerca en todos sus pormenores.
La mejor manera de retener a los clientes es pensar todo el tiempo en cómo darles más por menos.
... cabía la posibilidad de que los profesores hubiesen sido preparados y nombrados precisamente para obstruir en lo posible la aparición de hombres famosos, libres, y la ejecución de grandes, magníficas hazañas.
No podemos atrasar el reloj ni aminorar nuestra marcha hacia delante y, como ya volamos sin piloto y con instrumentos de control, es incluso demasiado tarde para preguntar dónde vamos.