Después de todo el derramamiento de sangre habido en este siglo, sabemos que es fácil decir 'nunca más', pero mucho más difícil lograr que así sea
Para evitar derramamiento de sangre, di instrucciones, a los mandos del Ejercito para que no se procediera a la represión... y hoy podemos todos, dar gracias a dios, la casa está en orden y no hay sangre en la Argentina