Las mujeres poseen un admirable instinto de desconfianza
-La domesticación no mejora a la bestia, la enferma, hace que se aborrezca a si misma, la llena de odio hacia los instintos vitales, la llena de desconfianza hacia todo lo que sigue siendo fuerte y feliz. En una palabra, la hace cristiana.
Los líderes son los proveedores de esperanza que erradican la incredulidad en sus grupos.
La incredulidad resiste más que la fe, porque se sustenta de los sentidos.