El cielo se cansó de la soberbia y el lujo de China... Yo soy del norte bárbaro. Llevo la misma ropa y como los mismos alimentos que los pastores de vacas y caballos. Hacemos los mismos sacrificios y compartimos nuestras riquezas. Veo a la nación como a un niño recién nacido y me preocupo por mis soldados como si fueran mis hermanos
¿No resulta cruel cargar al recién nacido con el fardo de prejuicios que le harán difícil la vida?
Los Juegos Olímpicos muestran claras desigualdades entre las razas blanca y negra en cuanto a, por ejemplo, los atletas, y los corredores en particular. Es un hecho. Constato lo que veo. El igualitarismo es simplemente absurdo.
Ni hay nadie tampoco que no desee vivir, en cuanto pueda, con seguridad y sin miedo.
No puede haber conocimiento pues los educandos no son llamados a conocer sino a memorizar el contenido narrado por el educador. No realizan ningún acto cognoscitivo, una vez que el objeto que debiera ser puesto como incidencia de su acto cognoscente es posesión del educador y no mediador de la reflexión crítica de ambos.
Nada parece salir bien con la banda en las giras. Slash dijo una vez que Dios no queria que aparecieramos (risas) y de algún modo creo que es cierto. Cada vez que viene un periodista, estoy durmiendo o de muy mal humor, entonces se llevan la impresion de que estoy cada vez más destruido
Una persona debe establecer sus metas tan pronto como le sea posible y dedicar todo su talento y energía para hacerlas realidad. Con mucho esfuerzo puede lograrlo. O puede encontrar algo que sea aún más gratificante. Pero al final, no importa cual sea el resultado, sabrá que ha estado vivo
Un montón de gente para de buscar trabajo tan pronto como encuentran un empleo.
Podemos observar que, pese al carácter dogmático y coercitivo de toda superstición, la convicción de los creyentes es, en todas las épocas, más fingida que real y apenas si alguna vez se aproxima, en cierta medida, a la s ́plida creencia y convicción que nos rige en los asuntos comunes de la vida.
Dichoso el árbol que es apenas sensitivo, y más la piedra dura, porque ésa ya no siente, pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo, ni mayor pesadumbre que la vida consciente.